martes, 15 de junio de 2010

QUE TENEMOS QUE HACER PARA ENSEÑAR NUESTRA ASIGNATURA

Pregunta principal ¿Cómo enseñar mi asignatura? Pregunta secundaria ¿Qué tipo de información necesito ? Necesito información experta :¿Qué dicen los expertos, los que investigan cómo se enseña mi asignatura? = Didáctica específica, no didáctica en general. Fuente Método (copiamos cita textual) Comparamos métodos http://cosdac.sems.gob.mx/programas.php La RIEMS busca desarrollar el enfoque teórico constructivista, yo en mi practica docente voy en el camino aunque aun no llego y todavía utilizo la didáctica critica ya con un toque de constructivismo. El enfoque metodológico del programa, corresponde al planteado por la reforma curricular del bachillerato general, es decir, responde a una educación centrada en el aprendizaje, de tal manera que, el presente programa esta encaminado a desarrollar un aprendizaje dentro de un marco teórico constructivista. http://cosdac.sems.gob.mx/programas.php El curso de Quimica es en el primero y segundo semestre y me falta realizar un diagnóstico inicial del curso por lo que mi punto de partida es una suposición de conocimientos previos. Orientaciones metodológicas del aprendizaje significativo, hay que tomar en cuenta, que la metodología debe ser activa, facilitando la reflexión, el razonamiento y análisis crítico, siendo los conocimiento previos del alumno el punto de partida para la construcción de nuevos conocimientos, de ahí la relevancia de un diagnóstico inicial que oriente el proceso de aprendizaje, donde el docente desempeñe un papel de mayor trascendencia, al ser el facilitador y conductor del alumno. http://cosdac.sems.gob.mx/programas.php Actividades que requieren los procesos del trabajo escolar para una aproximación sistemática al objeto de estudio. Esta se aplica en situaciones de aprendizaje tales como la experimentación, la observación de demostraciones o experiencias de cátedra en el salón de clase y en el laboratorio o la investigación documental Acerca de la Quimica y su impacto en las actividades humanas,
Experimentación, observación en laboratorio en la mayor parte del curso no es posible por no tener el equipo y reactivos químicos necesarios. http://upn.sems.gob.mx/moodle/course/view.php?id=75 Modelos para la ensenanza de las ciencias “Se denomina modelo de enseñanza a una propuesta genérica para enseñar diferentes contenidos de ciencias. Contiene sugerencias para estructurar, organizar y secuenciar las clases de ciencias. En concreto, especifica el tipo de interacción entre profesor y alumnado, entre los alumnos y entre estos y las situaciones didácticas de clase asociadas al contenido a enseñar.” Estoy siguiendo este modelo de enseñanza, ya elabore las secuencias didácticas del curso de Quimica me falta afinarlas con lo aprendido en la especialidad. http://upn.sems.gob.mx/moodle/course/view.php?id=75 Investigación y docencia en ciencias del mar “Difundir el conocimiento científico y técnico aportado por los centros de investigación básica y de desarrollo tecnológico, en las instituciones de educación básica, media y superior ( licenciatura y posgrado ); así como porla publicación de estos acervos de conocimiento en revistas especializadas No es el mismo objetivo que el de mi asignatura mas sin embargo lo menciono debido a que no había considerando esta fuente en mi propuesta académica http://www.dgeti.sep.gob.mx/site/Contenidos/Planes_Estudio_2006/Comp_Form_Bas/ La enseñanza de la biología promueve el conocimiento de los alumnos sobre el mundo viviente; sin embargo, los beneficios de una educación científica no deben limitarse a la adquisición de conocimientos. La ciencia es también una actividad social que incorpora valores o actitudes; su práctica y el aprendizaje de sus métodos propician la curiosidad, la apertura de nuevas ideas, la capacidad de formular preguntas y, muy especialmente, debe inculcar en el alumno un cierto escepticismo sistemático que le permita balancear la aceptación indiscriminada de nuevas ideas. Me encuentro laborando en el Bachillerato Esteban Morales de la Cd. de Veracruz, por lo tanto conocemos el Plan de Estudios, nada mas que no lo aplicamos porque no se nos había capacitado para adquirir las competencias docentes y cambiar nuestros métodos de enseñanza, pero con este diplomado, estaremos llevando las competencias docentes a la practica.

sábado, 12 de junio de 2010

Comunicación y Educación

El proceso didáctico como proceso de comunicación

Al comunicarnos establecemos algo en común con alguien, o con grupos de personas en forma interpersonal frente a frente o también a través de las nuevas tecnologías de comunicación en forma indirecta. La palabra comunicación proviene del latín communis, que significa común. La comunicación es pues la acción de poner en común, de ponernos de acuerdo para coordinar la acción. [pmyh1]

En los últimos años se ha dado mucha importancia a la relación: educación―comunicación. Educación, hoy, es construcción de significados que tienen como base la comunicación; entendida como el conjunto de recursos personales, psicológicos y pedagógicos que un profesor o profesora utiliza [pmyh2] o puede utilizar en su relación con el alumnado para establecer una buena comunicación cargada de sensibilidad y afectividad para ayudarle en su crecimiento personal; con conocimiento psicopedagógico de la práctica pedagógica diaria que sea verdaderamente un proceso de construcción de significados donde la comunicación democrática surja libremente dentro de un clima de paz y de progreso.

Una sonrisa, una caricia, valorar el esfuerzo y el progreso, exaltar lo bueno, una mirada, una muestra de afecto, son todos elementos positivos, agradables dentro del proceso de comunicación en el aula; ya que el clima emocional y afectivo que existe en el salón de clases es decisivo para el éxito de los procesos de enseñanza y de aprendizaje. "La labor del profesorado es una de las más bellas del mundo porque exige inteligencia, humanidad y amor". [pmyh3] Alsina (1994).

Hoy las comunicaciones invaden todas las esferas de la vida cotidiana del hombre. Pasamos de la tradición oral a la escrita y luego al uso de códigos tecnológicos, de modo que hoy día, la tarea educativa ante el predominio de los medios de comunicación, consiste en contribuir a la formación de perceptores críticos y creadores, capaces de asumir actitudes de reconfiguración, construcción y búsqueda del verdadero significado de las imágenes y símbolos en los que niños, jóvenes y adultos están inmersos, a fin de evitar que sean alienados y desubicados de la realidad. El surgimiento y el desarrollo de los medios de comunicación electrónica en el siglo XX han contribuido de forma muy significativa a la configuración de nuevas estructuras sociales y a la consiguiente reconfiguración de las formas en que los agentes sociales construyen su experiencia del mundo. [pmyh4]

Herbert Marshall McLuham (1972), canadiense, director del Centro de Cultura y Tecnología de la Universidad de Toronto, dedicado al estudio de las consecuencias psicológicas y sociales de los medios tecnológicos, afirma que “toda tecnología tiende a crear un nuevo mundo circundante para el hombre. La escritura y el papiro por ejemplo, crearon el medio ambiente social de los imperios del mundo antiguo; de ahí el título de su libro, ‘galaxia’, o ‘medio ambiente’ o ‘circunstancia’ ". Igualmente señala que toda tecnología inventada y "exteriorizada" por el hombre tiene el poder de entumecer la conciencia humana durante el periodo de su primera interiorización. [pmyh5]

Desde esta perspectiva, se torna necesario que los docentes reflexionen sobre cómo se da el proceso de comunicación[pmyh6] , a fin de articularla con múltiples formas de expresión, desde el lenguaje propio, el de los otros, la informática, el de los medios de comunicación de masas, en fin, la comunicación en su totalidad.

En el proceso de comunicación, tanto frente a frente como a través de los medios, intervienen los siguientes elementos:

· La fuente: [pmyh7] puede ser un individuo que habla, escribe o dibuja, o una organización de comunicación, por ejemplo un periódico, un canal de televisión, una cadena radial o un estudio cinematográfico.

· El mensaje: [pmyh8] es el producto del comunicador que se expresa en forma de códigos en forma escrita, verbal, gestual o con imágenes. Así el mensaje puede presentarse en forma de impresos en papel, impulsos electromagnéticos, ondas de sonido en el aire, gestos o todo tipo de señales capaces de ser interpretadas significativamente.

· El medio o canal[pmyh9] : es el vehículo, soporte o instrumento de la comunicación a través del cual se envía o viaja el mensaje. Hay canales que permiten dirigirse a grandes masas: radio, televisión, prensa. Cuando el profesor y los estudiantes se comunican en forma verbal en el salón de clase, utilizan el aire como canal.

· El destino: [pmyh10] puede ser un individuo o un grupo de personas. Así, la persona que escucha una grabación de audio, lee un libro, o ve un noticiero constituye el destino de un mensaje. Igualmente lo son los televidentes, los cibernautas o navegantes del espacio, los lectores de una revista o periódico, el público que asiste a una conferencia.

· La retroalimentación: [pmyh11] es el componente que busca asegurar la eficacia del proceso comunicativo de forma bidireccional, es decir verificar la forma en que el destino recibe el mensaje y su apropiación. Juega un papel muy importante en la comunicación porque permite al emisor conocer cómo se están interpretando sus mensajes verbales, escritos, gestuales, gráficos, musicales. Hacen parte del proceso de retroalimentación los aplausos, sonrisas, bostezos, inclinaciones de cabeza; igualmente cartas, llamadas, mensajes a través de fax o correo electrónico. Cuando la retroalimentación es concebida dentro del proceso de enseñanza y de aprendizaje, está constituida por tres elementos básicos: a) La información de qué es correcto y qué es incorrecto b) Por qué está correcto y por qué incorrecto y c) posibles alternativas de solución o estrategias de mejoramiento. Todo esto inmerso en un ambiente de diálogo significativo en que cada uno de los entes interactuantes sea partícipe de un proceso crítico de construcción.

Para que la comunicación ocurra, y la persona a quien se dirige comprenda el mensaje, es necesario utilizar signos[pmyh12] . Hoy se da mucho énfasis a la comunicación como generación de significado. Si compartimos los códigos y utilizamos los mismos sistemas de signos, hay mayor semejanza entre nuestros dos significados para el mensaje. Peirce (1931-58), definió tres categorías de signos:

· Ícono:[pmyh13] El signo se parece de alguna manera a su objeto, se ve o se oye parecido. Ejemplo: Las fotografías, los mapas.

· Índice: [pmyh14] Hay un lazo directo entre el signo y su objeto, tienen una conexión real. Si a lo lejos veo humo, este es un indicio de que hay fuego. La fiebre es indicio de que algo anda mal en el organismo que la padece.

· Símbolo: [pmyh15] Es un signo cuya conexión con su objeto es resultado de una convención, acuerdo o regla. Ejemplos: Los números, las palabras, la bandera, un corazón atravesado por una flecha...

Algunos autores llaman perceptor o receptor, [pmyh16] a toda persona que conscientemente reciba, interprete y responda los mensajes provenientes del medio en que se encuentra inmerso.

El comunicador o emisor, [pmyh17] es quien produce y transmite el mensaje, a través de códigos que conoce el perceptor. Es muy importante que los canales o medios que utiliza el comunicador sean los mejores y se encuentren en óptimas condiciones.

En la educación tradicional prima el modelo unidireccional de comunicación, llamado modelo bancario de comunicación[pmyh18] . Se caracteriza por ser de tipo transmisor porque el profesor (emisor) deposita información en sus estudiantes (los receptores) para que sea reproducida fielmente. El emisor envía mensajes permanentemente a sus receptores y estos mensajes no tienen retorno, no tienen respuestas porque no hay interactividad, ni comunicación de doble vía.

[…]

El uso pedagógico de las nuevas tecnologías en la educación obliga a la interactividad; que se puede dar a través de teléfono, chat, correo electrónico, correo tradicional. Los mensajes que se articulen a través de estos medios deben ser bidireccionales para que refuercen la retroalimentación [pmyh19] y la libre interacción de los estudiantes con sus profesores y entre ellos mismos saliendo del aislamiento y remontando las barreras tradicionales de espacio y de tiempo.

Emisores y receptores, estudiantes y profesores intercambiando roles, deben estar sintonizados alrededor de las posibilidades de formación[pmyh20] .

[…]

Las relaciones pedagógicas [pmyh21] que se establezcan tanto en las aulas presenciales, como a distancia y a través de la educación virtual -entre profesores y estudiantes y estudiantes entre sí- son actos intrínsecamente culturales que inciden profundamente en la calidad de la educación y en el desarrollo humano.

A este propósito, Gadamer (1998:186) escribe:

"También en el otro y en lo diferente puede realizarse una especie de encuentro consigo mismo[pmyh22] . Con todo, nunca se ha hecho más necesario aprender a reconocer en el otro y en la diferencia lo común. En este mundo cada vez más apretujado se producen encuentros profundos entre culturas, religiones, costumbres y valoraciones distintas"

Finalmente, es muy importante agregar que en el proceso de comunicación los comportamientos no verbales juegan un papel fundamental; así aspectos como apariencia física, posturas, miradas, gestos, la calidad de la voz, el énfasis en algunas palabras, los silencios, pausas, el vestido, la proximidad, el manejo del espacio[pmyh23] . Al respecto Knapp, hace un análisis profundo de la importancia de la conducta no verbal en la comunicación, como las expresiones faciales, las expresiones corporales, el manejo del espacio y del tiempo. De Igual forma en los mensajes gráficos, escritos o a través de imágenes, son parte bien importante del mensaje, los colores, tipos de letras, tamaños, calidad y distribución en el papel o en el espacio correspondiente. Si estamos en un programa de televisión, el set es factor muy importante.

Significado y sentido de la mediación pedagógica

Ningún ámbito en la educación puede prescindir de un esfuerzo de mediación pedagógica. Jesús Martín Barbero, reconocido en el campo de las comunicaciones y de la educación, de acuerdo con Francisco Gutiérrez Pérez y Daniel Prieto Castillo, quienes han venido trabajando en proyectos de comunicación y educación, coinciden en destacar la importancia de lo comunicacional en lo pedagógico, afirman que: si todo lo que el hombre hace está mediado, si no hay ser humano posible sin mediaciones, reconozcamos entonces como un espacio amplio de reflexión y de trabajo la mediación educativa[pmyh24] .

Daniel Prieto Castillo (1995) comenta sobre su trabajo con Francisco Gutiérrez y su propuesta de recuperar para la práctica educativa al interlocutor, a los seres que participan en ella. Según los investigadores, lo pedagógico en la educación nace en el sentido de la preocupación por el otro, por el aprendiz a lo largo de la historia, pero en especial en nuestro tiempo y proponen el siguiente concepto de mediación pedagógica:

"Llamamos mediación pedagógica a toda intervención capaz de promover y acompañar el aprendizaje de nuestros interlocutores, es decir, de promover en los educandos la tarea de construirse y de apropiarse del mundo y de sí mismos".

Y afirman que toda práctica educativa, incluida la universitaria, puede ser llevada al terreno de la mediación pedagógica. Por lo tanto, es preciso que los docentes de todos los niveles y de todas la áreas, revisen y analicen desde la perspectiva de la mediación pedagógica cada uno de los medios y materiales que utilizan para la educación, desde su voz y gestos, pasando por el libro, el hipertexto, los distintos tipos de texto, fotocopias, videos, materiales electrónicos, para que verdaderamente puedan acompañar y promover el aprendizaje de sus estudiantes y contribuir a su formación integral mediando una educación de calidad[pmyh25] . Es también muy importante que conozca las características de su discurso y la relación entre estas y la percepción de sus estudiantes.

La complejidad de las relaciones en la educación es tal que ignorarla tiene consecuencias evidentes. En un aula de clases se instauran múltiples mediaciones; son relaciones simbólicas que suceden necesariamente entre maestro-estudiante, entre estudiante-estudiante, entre maestro-estudiante y el saber que constituye el objeto de estudio. En el aula ocurren diversas interacciones mediatizadas por el profesor, los alumnos, los contenidos, los medios. Así por ejemplo la relación entre el profesor y el alumnado está mediatizada por la asignatura, por los medios y por la afectividad, entre otras variables. [pmyh26]

Todos los medios que se utilizan en la educación, desde el tablero hasta los más sofisticados, deben ser cuidadosamente analizados por los docentes desde la óptica de la mediación pedagógica[pmyh27] . Las nuevas tecnologías han impactado de tal manera la sociedad que es imposible prescindir de ellas, lo mismo si la escuela, el aula o espacio didáctico las tiene que si no las tiene. Su función es mediar las relaciones entre el docente, el saber (objeto de estudio) y el estudiante. Cada tecnología tiene su propio lenguaje y su propio canal de trasmisión y de cada una de ellas, podemos los educadores, aprovechar sus posibilidades para promover y acompañar los procesos de enseñanza y de aprendizaje.

Cuando se estudia para ser profesor en una Facultad de Educación o en la Escuela Normal Superior, se presentan a los futuros educadores algunas formas de llegar a los estudiantes, más allá de la voz y de los gestos: [pmyh28] tablero, papelógrafo, proyectores de diapositivas, proyectores de cuerpos opacos, retroproyectores, mapas, láminas, maquetas, computadores, video-beam y se resalta su importancia y su uso, pero se descuida el papel del educador como mediador y el papel de estas tecnologías como mediadoras de los procesos de enseñanza y de aprendizaje.

Las instituciones dedicadas a la educación tienen un compromiso pedagógico con sus estudiantes y con la sociedad en general [pmyh29] y, por ende, una tarea muy seria, que es la de acompañar a sus estudiantes en un verdadero proceso de formación integral que incluye el desarrollo de las capacidades de pensamiento, de comunicación, de toma de decisiones, para que el estudiante pueda no sólo hablar y escribir con soltura y seguridad, sino resolver problemas de la vida personal y profesional.

Es necesario entonces, entender que los docentes somos esencialmente comunicadores y problematizadores, y no informadores o transmisores de un saber científico y socialmente establecido, y que, con base en la apropiación conceptual que el docente tenga de ese saber, es posible trabajarlo en el aula.

Al entender las nuevas tecnologías como mediadoras, se hace necesario enfatizar que éstas no van a eliminar los problemas conceptuales que deben ser resueltos por el docente y el estudiante[pmyh30] .

Al respecto, en el marco del 4° Congreso Colombiano y 5° Latinoamericano de Lectura y Escritura, Emilia Ferreiro (1999) sostuvo:

"El uso de un software educativo conceptualmente atrasado no va a acelerar el proceso de comprensión de la naturaleza de un sistema alfabético de escritura. Muchos de ellos son una pura réplica de lo peor que se puede hacer con un pizarrón, sólo que más atractivo porque se usa animación. Peores resultados van a obtener si se confía en el uso exclusivo del 'mouse', evitando el teclado. Los nuevos medios son inútiles si no insertamos en ellos nuevas ideas".

Es decir, la forma como conoce el docente, sus pensamientos, sus creencias en torno al saber específico y pedagógico, es reflejada mediante la tecnología que él escoja para proponer el objeto de estudio ante la clase. [pmyh31]

Cysneiros (1999) hace un análisis fenomenológico de la relación: {Ser humano > máquina > realidad}, así como de los aspectos de la comunicación que pueden ser transmitidos, ampliados, reducidos con los recursos de la informática. Afirma que nuestra experiencia de la realidad es transformada cuando usamos instrumentos; en este sentido, las realidades presentadas por los medios son alienantes. La fenomenología intenta abordar los objetos del conocimiento tal como aparecen. Esto es, tal como se presentan a la conciencia de quien procura conocerlo, intentando dejar de lado toda y cualquier presuposición sobre la naturaleza de esos objetos [Heidegger, Rezende]. A través del instrumento hay una selección de determinados aspectos de la realidad, con ampliaciones y reducciones. La amplificación y el aspecto más sobresaliente puede dejarnos impresionados, maravillados, al experimentar cosas (los aspectos de objetos conocidos) que no conocíamos antes con nuestros sentidos. […] [pmyh32]

Después de un primer análisis fenomenológico superficial, Cysneiros concluye que la tecnología no es neutra,[pmyh33] en el sentido de que su uso proporciona nuevos conocimientos del objeto, transformando por la mediación la experiencia intelectual y afectiva del ser humano, individualmente y en colectividad; posibilitando interferir, manipular, actuar mental o físicamente sobre nuevas formas, por el acceso a aspectos hasta entonces desconocidos del objeto.

Dependiendo del objeto, del sujeto (más o menos crítico), de su historia y de su situación específica, se pueden considerar las nuevas características ampliadas del objeto como más real que aquéllas sin ayuda de instrumentos. Se puede así confundir las dos dimensiones de continuidad […] y diferencia […] entre la percepción ordinaria y la mediada. En este sentido, las realidades posibilitadas por las tecnologías informáticas pueden ser alienantes, como las historias de adictos a los computadores.

Por ello, se necesita que el docente se comprometa a cambiar la manera de mediar el conocimiento y, por supuesto, cambie el modo de entregarlo a los estudiantes. Lo cual conduce a la reelaboración de los fines de la educación y a multiplicar los destinatarios de la misma. En este sentido se torna necesario reflexionar sobre la función social del saber que se obtiene y se desarrolla a través de la mediación pedagógica, donde necesariamente entran en escena el maestro, el estudiante, el conocimiento, las tecnologías informáticas y la cultura en un entorno específico. [pmyh34]

Visite y comente con sus compañeros los contenidos de las siguientes páginas:

Revista Electrónica "Razón y Palabra" N° 13: "Comunicación educativa" enero-marzo 1999 En: www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n13/index.html

Tensiones y diferencias - De los medios a las mediaciones. En: http://www.segegob.cl/secc/cultura/Rev24/tensiones.htm

RESUMEN

El ser profesor requiere de muchas habilidades y compromisos. El proceso de

la comunicación se ha dado siempre, sólo que en ocasiones no se usa de la

manera conveniente. Un buen proceso de comunicación depende básicamente de

la veracidad de la fuente, y del canal que se elija, sin perder de vista la

importancia de la retroalimentación, para enriquecernos día a día.

Los mediadores, apoyan a la educación de manera significativa, sin ella no mejoramos. La formación académica del docente influye en su desempeño. Todo docente tiene como reto entregar a la sociedad jóvenes comprometidos con su entorno, competentes.

En la comunicación no podemos perder de vista que cada individuo tiene una manera distinta de percibir el conocimiento, para ello debemos apoyarnos en los diversos materiales didácticos; además el uso de la tecnología en la actualidad es una herramienta básica, sobre todo para despertar el interés del educando y que de esta manera queden más claros los conocimientos.

ELDA ILIANA CALDELAS GONZALEZ


[pmyh1] La comunicación es vital sin ello no existen las relaciones humanas.

[pmyh2]Es de suma importancia la comunicación y los conocimientos psicológicos y pedagógicos para así tener una mejor comunicación.

[pmyh3] La educación requiere de empatía, para que se dé en mejores condiciones la enseñanza.

[pmyh4]La globalización abre nuevas puertas de comunicación.

[pmyh5]Por ello la importancia de capacitarnos, ante estas nuevas tecnologías

[pmyh6]Se debe entender al proceso de comunicación como una retroalimentación.

[pmyh7]Es parte importante para veracidad en la información.

[pmyh8]Depende de la interpretación que se le dé a sus contenidos

[pmyh9]Saber que existen personas auditivas, visuales y kinestésica apoya en elegir el canal de comunicación.

[pmyh10] Es de suma importancia ya que complementa y refuerza al medio de comunicación

.

[pmyh11]Es importante ya que con dicha retroalimentación, facilitamos el vinculo de comunicación y la hacemos más entendible y fluida.

[pmyh12]El uso adecuado de los signos manda el mensaje correcto.

[pmyh13]Apoya en la comunicación para los receptores visuales.

[pmyh14]Ayuda a comprender de antemano la comunicación.

[pmyh15]Evita palabras en ocasiones innecesarias.

[pmyh16]La importancia de su existencia radica en construir una comunicación

[pmyh17]De su existencia depende el inicio del proceso de la comunicación.

[pmyh18]Esto sucede cuando enseñamos algo, que ellos desconocen totalmente.

[pmyh19]Los mensajes deben ser correctamente codificado, para que su comunicación

[pmyh20]Todos debemos comulgar con la comunicación que queremos.

[pmyh21]La buena comunicación se inicia desde casa

[pmyh22]Debe de existir una empatía entre los que establecen una comunicación.

[pmyh23] El lenguaje corporal en ocasiones dice más que mil palabras.

[pmyh24]Los estándares y parámetros existen en todo lo que realizamos. “Sin medición no hay solución”

[pmyh25]Es importante hacer uso de diversos materiales al desempeñarse como docente para no hacer monótona la enseñanza.

[pmyh26]Los materiales de enseñanza no aplican en todas las asignaturas.

[pmyh27]Utilizar los medios correctos en la educación enriquece a la misma.

[pmyh28]Es de suma importancial contar con formación pedagógica para poder ser docente.

[pmyh29]Entregar a la sociedad estudiantes capacitados y con habilidades desarrolladas nos hace tener un mundo mejor. Compromiso que debemos cumplir.

[pmyh30]Las nuevas tecnologías sirven de herramientas de aprendizaje.

[pmyh31]Esto demuestra la capacidad de adaptación a la globalización y crecimiento personal del docente.

[pmyh32]El compromiso es despertar el interés en el educando.

[pmyh33]Así es, la tecnología al proporcionar conocimientos no puede ser neutra, se inclina hacia los conocimientos.

[pmyh34]En la enseñanza debemos tomar en cuenta todas las herramientas que apoyen y enriquezcan nuestro compromiso. Debemos entregar a la sociedad jóvenes capaces de desarrollar competencias.

martes, 8 de junio de 2010

CONCEPCIONES DE APRENDIZAJE CONGRUENTE CON EL ENFOQUE POR COMPETENCIAS

El aprendizaje con el enfoque por competencias por concepciones, se refiere a una perspectiva conductista, mediante mecanismos de estimulo-respuesta-refuerzo, como cuando aprendemos a hablar, caminar, andar en bicicleta, se debe ir reforzando hasta que queda aprendido y se va adquiriendo destreza con cada refuerzo. El aprendizaje por medio de asociacion lo utilizamos en gran parte para memorizar algo que no, nos queda muy claro y por medio de la asociacion de palabras o cosas se nos graba mas facilmente. La enseñanza programada la utilizamos cuando los contenidos estan muy estructurados y secuenciados.
El procesamiento de la informacion se da por la captacion de diversos medios y mecanismos de almacenamiento momentaneo, la experiencia que da el dia a dia y asi organizamos dicha informacion en memoria a largo plazo, donde el conocimiento se organiza en forma de redes y que es la informacion que mas nos llama la atencion y nos interesa, desde aqui la informacion sera recuperada cuando sea necesario, aun asi hallan pasado años. La informacio que almacenamos en la memoria a corto plazo, no es de gran interes para nosotros y aunque la guardamos, con el tiempo la olvidamos o reseteamos de nuestro cerebro.
El aprendizaje por descubrimiento se da por experimentacion directa sobre la realidad, como cuando realizamos practicas en el laboratorio, o sucesos que pasan en nuestra vida, asi el alumno experimentado descubre y comprende lo que es relevante para el, lleva la practica de la induccion a la teoria, hace una revision de los conocimientos adquiridos a parti de la experimentacion y amplia los conocimientos adquiridos.
El aprendizaje significativo se basa en condiciones de logica, psicologica, actitudinal y motivacional, utilizando organizadores previos que sean de interes y de utilidad para el estudiante.
El aprendizaje de psicologia cognitivista se basa en el procesamiento de informacion, que es la manera en que recordamos las cosas, segun el interes que tenga para nosotros.
El aprendizaje de constructivismo, como su nombre lo dice, es el que nosotros mismos vamos construyendo mediante los propios conocimientos, la interaccion con los diversos medios y los conocimientos adquiridos de cada dia que cautivan la atencion del estudiante.
El aprendizaje socio constructivista se basa en la importancia de la interaccion social.

En espera de sus comentarios, me despido deseandoles un excelente inicio de semana.

lunes, 7 de junio de 2010

EL APRENDIZAJE ES ALGO TAN TRIVIAL QUE SE PUEDE OBSERVAR Y MEDIR CON BASE EN UNAS SIMPLES PREGUNTAS

El aprendizaje se basa en corrientes epistemiologicas como son el constructivismo y el aprendizaje significativo. El docente es parte medular en este proceso, ya que debe relacionar dicho aprendizaje con el entorno y que sea de interes para el alumno por medio de alternativas y estrategias.
El aprendizaje varia de acuerdo a varios factores tales como la edad, el nivel de maduracion psicologico, el entorno y el lugar donde se situa el aprendizaje, la forma de comunicacion tambien es de suma importancia asi como el manejo de la tecnologia para tener mayor acceso al aprendizaje.
Es muy importante relacionarse bien con el alumno e identificar diversos aspectos emocionales y como afectan estos en su desarrollo_ aprendizaje, tambien es importante integrar sus aprendizajes y valorarlos de la manera adecuada para concientizar al alumno en la importancia de cada materia y la relacion que tiene en su integracion laboral y personal en la vida.
Los docentes somos un guia para enseñar al alumno a aprender, creando de manera optima los ambientes de aprendizaje.
En espera de sus comentarios, reciban un afectuoso saludo, que tengan un excelente inicio de semana.

domingo, 9 de mayo de 2010

La aventura de ser maestro

La aventura de ser maestro
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La enseñanza es una profesión ambivalente. En ella te puedes aburrir soberanamente, y vivir cada clase con una profunda ansiedad; pero también puedes estar a gusto, rozar cada día el cielo con las manos, y vivir con pasión el descubrimiento que, en cada clase, hacen tus alumnos.
Como casi todo el mundo, yo me inicié en la enseñanza con altas dosis de ansiedad; quizás porque, como he escrito en otra parte, nadie nos enseña a ser profesores y tenemos que aprenderlo nosotros mismos por ensayo y error. Aún me acuerdo de mi primer día de clase: toda mi seguridad superficial se fue abajo al oír una voz femenina a mi espalda: “¡Qué cara de crío. A éste nos lo comemos!”. Aún me acuerdo de mi miedo a que se me acabara la materia que había preparado para cada clase, a que un alumno me hiciera preguntas comprometidas, a perder un folio de mis apuntes y no poder seguir la clase... Aún me acuerdo de la tensión diaria para aparentar un serio academicismo, para aparentar que todo estaba bajo control, para aparentar una sabiduría que estaba lejos de poseer...
Luego, con el paso del tiempo, corrigiendo errores y apuntalando lo positivo, pude albandonar las apariencias y me gané la libertad de ser profesor: la libertad de estar en clase con seguridad en mí mismo, con un buen conocimiento de lo que se puede y lo que no se puede hacer en una clase; la libertad de decir lo que pienso, de ensayar nuevas técnicas para explicar un tema, de cambiar formas y modificar contenidos. Y con la libertad llegó la alegría: la alegría de sentirme útil a los demás, la alegría de una alta valoración de mi trabajo, la alegría por haber escapado a la rutina convirtiendo cada clase en una aventura y en un reto intelectual.
Pensar y sentir
El camino y la meta me los marcó Unamuno en una necrológica de Giner de los Ríos, leída por azar en el Boletín de la Institución Libre de Enseñanza: “Era tan hombre y tan maestro, y tan poco profesor -el que profesa algo-, que su pensamiento estaba en continua y constante marcha, mejor aun, conocimiento... y es que no escribía lo ya pensado, sino que pensaba escribiendo como pensaba hablando, pensaba viviendo, que era su vida pensar y sentir y hacer pensar y sentir”.
”Era su vida pensar y sentir y hacer pensar y sentir”... Miguel de Unamuno y su preocupación por enlazar pensamiento y sentimiento... Nunca encontré una mejor definición del magisterio: dedicar la propia vida a pensar y sentir, y a hacer pensar y sentir; ambas cosas juntas. Muchos colegas coinciden en este punto. Mª Carmen Díez, desde la escuela primaria, expresa así su visión actual de la enseñanza: “ahora entiendo la escuela como un sitio adonde vamos a aprender, donde compartimos el tiempo, el espacio y el afecto con los demás; donde siempre habrá alguien para sorprenderte, para emocionarte, para decirte al oído algún secreto magnífico”. Fernando Corbalán, un profesor de secundaria, tras hablarnos de que en clase tenemos que divertirnos, buscar el ansia de saber y propiciar una atmósfera de investigación, concluye: “Y no se piense que sólo se abre la mente a los alumnos. También la del profesor se expande y se llena de nuevos matices y perspectivas más amplias, y funciona la relación enriquecedora en los dos sentidos. Mi experiencia, al menos, me dice que algunos de los juegos y problemas con los que he disfrutado, y que sigo utilizando, han tenido su origen en la dinámica de la clase... Y cuando se crea esa atmósfera mágica en clase, con los fluidos intelectuales en movimiento, pocas actividades hay más placenteras”.
Hace tiempo, descubrí que el objetivo es ser maestro de humanidad. Lo único que de verdad importa es ayudarles a comprenderse a sí mismos y a entender el mundo que les rodea. Para ello, no hay otro camino que rescatar, en cada una de nuestras lecciones, el valor humano del conocimiento. Todas las ciencias tienen en su origen a un hombre o una mujer preocupados por desentrañar la estructura de la realidad. Alguien, alguna vez, elaboró los conocimientos del tema que explicas, como respuesta a una preocupación vital. Alguien, sumido en la duda, inquieto por una nueva pregunta, elaboró los conocimientos del tema que mañana te toca explicar. Y ahora, para hacer que tus alumnos aprendan la respuesta, no tienes otro camino más que rescatar la pregunta original. No tiene sentido dar respuestas a quienes no se han planteado la pregunta; por eso, la tarea básica del docente es recuperar las preguntas, las inquietudes, el proceso de búsqueda de los hombres y mujeres que elaboraron los conocimientos que ahora figuran en nuestros libros. La primera tarea es crear inquietud, descubrir el valor de lo que vamos a aprender, recrear el estado de curiosidad en el que se elaboraron las respuestas. Para ello hay que abandonar las profesiones de fe en las respuestas ordenadas de los libros, hay que volver las miradas de nuestros alumnos hacia el mundo que nos rodea y rescatar las preguntas iniciales obligándoles a pensar.
Cada día, antes de explicar un tema, necesito preguntarme qué sentido tiene el que yo me ponga ante un grupo de alumnos para hablar de esos contenidos, qué les voy a aportar, qué espero conseguir. Y luego, cómo enganchar lo que ellos saben, lo que han vivido, lo que les puede preocupar, con los nuevos contenidos que voy a introducir. Por último me lanzo un reto: me tengo que divertir explicándolo, y esto es imposible si cada año repito la explicación del tema como una salmodia, con la misma gracia en el mismo sitio y los mismos ejemplos; llevo treinta años oyéndome explicar los temas, en algunas ocasiones, repitiéndolos dos o tres veces en distintos grupos; he calculado que me jubilo el año 2.021 y estoy seguro de que moriré de aburrimiento si me oigo año tras año repitiendo lo mismo, con mis papeles cada vez más amarillos y los rebordes carcomidos. La renovación pedagógica, para mí, es una forma de egoísmo: con independencia del deseo de mejorar el aprendizaje de mis alumnos, la necesito como una forma de encontrarme vivo en la enseñanza, como un desafío personal para investigar nuevas formas de comunicación, nuevos caminos para hacer pensar a mis alumnos... “pensaba hablando, pensaba viviendo, que era su vida pensar y sentir y hacer pensar y sentir...” Desde esta perspectiva, la enseñanza recupera cada día el sentido de una aventura que te rescata del tedio y del aburrimiento, y entonces encuentras la libertad de expresar en clase algo que te es muy querido. Inmediatamente recibes la respuesta: cien alumnos pican el anzuelo de tu palabra y ya puedes dejar correr el sedal, modulas el ritmo de tu explicación a la frecuencia que ellos emiten con sus gestos y sus preguntas, y la hora se pasa en un suspiro -también para ellos-. Y entonces descubres la alegría: ese momento de magia te recompensa las horas de estudio y te hace sentirte útil en la enseñanza.
No hay mejor regalo de los dioses que encontrar un maestro. A veces tenemos la fortuna de encontrar a alguien cuya palabra nos abre horizontes antes insospechados, nos enfrenta con nosotros mismos rompiendo las barreras de nuestras limitaciones; su discurso rescata pensamientos presentidos que no nos atrevíamos a formular, e inquietudes latentes que estallan con una nueva luz. Y, curiosamente, no nos sentimos humillados por seguir el curso de un pensamiento ajeno; por el contrario, su discurso nos libera y nos ensancha creando en nosotros un juicio paralelo con el que reestructuramos nuestra forma de ver la realidad; y luego, extinguida la palabra, aún encontramos los ecos que rebotan en nuestro interior obligándonos a ir más allá, a pensar por nuestra cuenta, a extraer nuevas conclusiones que no estaban en el discurso original... Este es el objetivo: ser maestros de humanidad... a través de las materias que enseñamos, o quizás, a pesar de las materias que enseñamos; recuperar y transmitir el sentido de la sabiduría; rescatar para nuestros alumnos, de entre la maraña de la ciencia y la cultura, el sentido de lo fundamental permitiéndoles entenderse a sí mismos y explicar el mundo que les rodea.
Las dificultades
He hablado de mis precarios inicios en la enseñanza, y de mi visión actual tras treinta años de recorrido profesional; pero, para ayudar a otros a recorrer el mismo camino, tengo ahora que hablar del proceso intermedio, e, inevitablemente, de las dificultades a sortear.
Identidad profesional
El primer problema consiste en elaborar tu propia identidad profesional. Esto implica cambiar tu mentalidad, desde la posición del alumno que siempre has sido, hasta descubrir en qué consiste ser profesor. Y aquí aparecen los primeros problemas, porque hay enseñantes que no aceptan el trabajo de ser profesor. Las dificultades suelen ser distintas entre los profesores de primaria respecto a los de secundaria.
Entre los de primaria el peor problema es la idealización: la formación inicial que han recibido suele repetir con insistencia lo que el buen profesor “debe hacer”, lo que “debe pensar” y lo que “debe evitar”; pero nadie les ha explicado, en términos prácticos, cómo actuar, cómo enfocar los problemas de forma positiva y cómo eludir las dificultades más comunes. Han aprendido contenidos de enseñanza, pero no saben cómo organizar una clase, ni cómo ganarse el derecho a hacerse oír. Así, se les ha repetido hasta la saciedad la importancia de la motivación para el aprendizaje significativo: “el buen profesor debe motivar a sus alumnos”; pero nadie se ha preocupado de que aprendieran de forma práctica diez técnicas específicas de motivación. Pese a que una de las principales tareas a desarrollar en su trabajo será la enseñanza de la lectura y la escritura, muy pocas diplomaturas de maestro incluyen un curso de lectoescritura, mientras que es frecuente que se dediquen cursos enteros al aprendizaje de la fonética.
Por estos caminos, al llegar al trabajo práctico en la enseñanza, el profesor novato se encuentra con que tiene claro el modelo de profesor ideal, pero no sabe cómo hacerlo realidad. Tiene claro lo que debería hacer en clase, pero no sabe cómo hacerlo. “El choque con la realidad” dura dos o tres años; en ellos el profesor novato tiene que solucionar los problemas prácticos que implica entrar en una clase, cerrar la puerta y quedarse a solas con un grupo de alumnos.
En este aprendizaje por ensayo y error, uno de los peores caminos es el de querer responder al retrato robot del “profesor ideal”; quienes lo intentan descubren la ansiedad de comparar, cada día, las limitaciones de una persona de carne y hueso con el fantasma etéreo de un estereotipo ideal. Desde esta perspectiva, si las cosas salen mal es por que yo no valgo, por que yo no soy capaz de dominar la clase; y, de esta forma, los profesores novatos se ponen a sí mismos en cuestión, y, a veces, cortan los canales de comunicación con los compañeros que podrían ayudarles: ¿cómo reconocer ante otros que yo tengo problemas en la enseñanza, si el “buen profesor” no “debe” tener problemas en clase? Como señala el artículo de Fernández Cruz, la identidad profesional se alcanza tras consolidar un repertorio pedagógico y tras un periodo de especialización, en el que el profesor novato tiene que volver a estudiar temas y estrategias de clase, ahora desde el punto de vista del profesor práctico y no del estudiante de magisterio.
Entre los profesores de secundaria, el problema de la identidad profesional es mucho más grave. Como señala Fernando Corbalán: “la inmensa mayoría de los profesores de secundaria nunca tuvimos una vocación clara de enseñantes... Estudiamos una carrera para otra cosa (matemático profesional, químico, físico,...)”. En efecto, nuestros profesores de secundaria se forman en unas Facultades universitarias de Ciencias y Letras que, ni por asomo, pretenden formar profesores. En ellas predomina el modelo del investigador especialista. Como resultado de este modelo, el profesor que llega al Instituto para explicar Geografía e Historia, y, con un poco de mala suerte un curso suelto de Ética, se identifica a sí mismo como “medievalista”, ya que, durante los últimos cinco años de su vida, la Universidad le ha insistido en la necesidad de estudiar Paleografía, Epigrafía y Numismática, Latín y Árabe para acceder a los documentos medievales, y se le ha iniciado en el trabajo de Archivo, centrándole en una época histórica muy determinada y permitiéndole olvidar el resto de la historia. Al parecer, nadie se ha puesto a pensar en el problema de identidad que sobreviene a nuestro medievalista cuando se enfrenta a una clase bulliciosa de treinta adolescentes en una zona rural o en un bario conflictivo. El sentimiento de error y de autoconmiseración se apodera de nuestro nuevo profesor. El es un investigador, un medievalista, ha pasado dos veranos en el archivo de Simancas preparando su Tesina entre documentos originales que él es capaz de descifrar... ¿por qué le obligan ahora a enseñar Historia General, que no es lo suyo, y, de paso Geografía y Ética? Y, además, descubre horrorizado que los alumnos no tienen el menor interés por la Historia, y que temas claves de su especialidad -como el apasionante tema de su tesina- se despachan con dos párrafos en el libro de texto.
Para colmo, nuestro futuro profesor de secundaria se da cuenta de que no sabe cómo organizar una clase, cómo lograr un mínimo orden que permita el trabajo y cómo ganarse la atención de los alumnos. Aquí, el problema de perfilar una identidad profesional estable pasa por un auténtico proceso de reconversión, en el que el elemento central consiste en comprender que la esencia del trabajo del profesor es estar al servicio del aprendizaje de los alumnos. ¡Qué duro resulta comprender esto a la mayor parte de nuestros profesores de secundaria y de Universidad! Ellos son investigadores, especialistas, químicos inorgánicos o físicos nucleares, medievalistas o arqueólogos, ¿por qué van ellos a rebajar sus niveles de conocimientos a la mentalidad de treinta adolescentes bárbaros? ¡Hay que mantener el nivel! -gritan exaltados-, y ello significa, en la práctica, que dan clase para dos o tres privilegiados, mientras el resto de los alumnos van quedando descolgados. Y además, hasta el fin de sus días, vivirán la enseñanza rumiando la afrenta de que la sociedad les obligue a abandonar el Olimpo de su investigación para mantener contacto un grupo de adolescentes.
Por contra, algunos profesores consiguen estar a gusto en su trabajo, y descubren que esto pasa, necesariamente, por una actitud de servicio hacia los alumnos, por el reconocimiento de la ignorancia como el estado inicial previsible, por aceptar que la primera tarea es encender el deseo de saber, por aceptar que el trabajo consiste en reconvertir lo que sabes para hacerlo accesible a un grupo de adolescentes... Un viejo maestro me decía que, enseñar al que no sabe está catalogado, oficialmente, entre las obras de misericordia; y, en efecto, hace falta un cierto sentido de la humildad para aceptar que tu trabajo consiste en estar a su servicio, en responder a sus preguntas sin humillarlos, en esperar algunas horas en tu despacho por si alguno quiere una explicación extra, en buscar materiales que les hagan asequible lo esencial, y en recuperar lagunas de años anteriores para permitirles acceder a los nuevos conocimientos. Lo único verdaderamente importante son los alumnos... Esa enorme empresa que es la enseñanza no tiene como fin nuestro lucimiento personal, nosotros estamos allí para transmitir la ciencia y la cultura a las nuevas generaciones, para transmitir los valores y las certezas que la humanidad ha ido recopilando con el paso del tiempo, y advertir a las nuevas generaciones del alcance de nuestros grandes fracasos colectivos. Esa es la tarea con la que hemos de llegar a identificarnos.
Comunicación e interacción
El segundo problema a solucionar para ganarse la libertad de estar a gusto en clase hace referencia a nuestro papel de interlocutor. Un profesor es un comunicador, es un intermediario entre la ciencia y los alumnos, que necesita dominar las técnicas básicas de la comunicación. Además, en la mayor parte de los casos, las situaciones de enseñanza se desarrollan en un ámbito grupal, exigiendo de los profesores un dominio de las técnicas de comunicación grupal. Por tanto, ese proceso de aprendizaje inicial, que ahora se hace por ensayo y error, implica entender que una clase funciona como un sistema de comunicación e interacción.
Una buena parte de las ansiedades y los problemas de los profesores debutantes se centran en este ámbito formal de lo que se puede y lo que no se puede decir o hacer en una clase. El profesor novato descubre enseguida que, además de los contenidos de enseñanza, necesita encontrar unas formas adecuadas de expresión, en las que los silencios son tan importantes como las palabras, en las que el uso de una expresión castiza puede ser simpático o hundirnos en el más espantoso de los ridículos. El problema no consiste sólo en presentar correctamente nuestros contenidos, sino también en saber escuchar, en saber preguntar y en distinguir claramente el momento en que debemos abandonar la escena. Para ello hay que dominar los códigos y los canales de comunicación, verbales, gestuales y audiovisuales; hay que saber distinguir los distintos climas que crean en el grupo de clase los distintos tonos de voz que el profesor puede usar: un tono grave y pausado induce al grupo a la reflexión, mientras que si queremos animar un debate debemos subir algo el tono de voz... etc.
Los profesores experimentados saben qué lugar físico deben ocupar en una clase, dependiendo de lo que ocurra en ella; saben interpretar las señales gestuales que emiten los alumnos para regular nuestro ritmo de clase, y el dominio de éstas y otras habilidades de comunicación requiere entrenamiento, reflexión y una constante actitud de autocrítica para depurar nuestro propio estilo docente. Al final, conseguimos ser dueños de nuestra forma de estar en clase, conseguimos comunicar lo que exactamente queremos decir, y logramos mantener una corriente de empatía con nuestros alumnos.
Disciplina
Otro obstáculo serio a superar, quizás el que genera en los novatos la mayor ansiedad, es el problema de la disciplina. En realidad, es un problema muy unido a nuestros sentimientos de seguridad y a nuestra propia identidad como profesores. En este tema he visto de todo: desde colegas que entran el primer día en clase pisando fuerte, con aires de matón de barrio, porque alguien les ha dado el viejo consejo de que no pueden sonreír hasta Navidad, hasta colegas desprotegidos e indefensos incapaces de soportar el más mínimo conflicto personal. Entre esos dos extremos que van desde la indefensión hasta las respuestas agresivas, el profesor tiene que encontrar una forma de organizar a la clase para que trabaje con un orden productivo. Y, en cuanto comienza a hacerlo, descubre que esto tampoco se lo han enseñado. Se supone que el “buen profesor” debe saber organizar la clase, pero en pocas ocasiones se le ha contado al futuro profesor dónde está la clave para que el grupo funcione sin conflictos.
El viejo supuesto, según el cual, “para enseñar una asignatura lo único realmente importante es dominar su contenido” encuentra en este campo su negación más radical. Entonces, el profesor descubre que debe atender otras tareas distintas a las de enseñar: tiene que definir[a12funciones, delimitar responsabilidades, discutir y negociar los sistemas de trabajo y de evaluación hasta conseguir que el grupo trabaje como tal. Y esto requiere una atención especial, a la que también hay que dedicar un cierto tiempo. El razonamiento y el diálogo son las mejores armas, junto con el convencimiento de que los alumnos no son enemigos de quienes tienes que defenderte. Mi experiencia me dice que los alumnos son seres esencialmente razonables; es posible que, si te dejas, intenten llevarte al huerto y bajar algo tus niveles de exigencia, pero si la razón te asiste y en ella fundas tu propia seguridad, los alumnos saben descubrir muy bien cuáles son los límites.
Contenidos y niveles
Por último, nos queda el problema de adaptar los contenidos de enseñanza al nivel de conocimientos de los alumnos. El profesor novato tiene que entender que ha dejado la Universidad, tiene que desprenderse de los estilos académicos del investigador especialista, y adecuar su enfoque de los conocimientos para hacerlos asequibles a su grupo de clase. Yo también protesto por el bajo nivel con el que me llegan mis alumnos, pero protestar no sirve de nada, tienes los alumnos que tienes, y con ellos no hay más que una alternativa: o los[a14enganchas en el deseo de saber, o los vas dejando tirados conforme avanzas en tus explicaciones. Hay quien, en salvaguarda del nivel de enseñanza, adopta la segunda opción; pero a mí siempre me ha parecido el reconocimiento implícito de un fracaso; quizás porque, como dije antes, hace tiempo que descubrí que en cualquier asignatura, lo único importante es ser maestro de humanidad.
El orgullo de ser profesor
Y ahora, ya, el tiempo corre en mi contra. No espero nada nuevo del futuro: he hecho lo que quería hacer, y estoy donde quería estar. Es posible que mucha gente piense que ser profesor no es algo socialmente relevante, pues nuestra sociedad sólo valora el poder y el dinero; pero a mí me queda el desafío del saber y la pasión por comunicarlo. Me siento heredero de treinta siglos de cultura, y responsable de que mis alumnos asimilen nuestros mejores logros y extraigan consecuencias de nuestros peores fracasos. Y, junto a mí, veo a un nutrido grupo de colegas, en las zonas rurales más apartadas y en los barrios más conflictivos, orgullosos de ser profesores, trabajando día a día por mantener en nuestra sociedad los valores de la cultura y el progreso... entre ellos hay valiosos maestros de humanidad: hombres y mujeres empeñados en enseñar a sus alumnos a enfrentarse consigo mismos desde el preescolar hasta la Universidad.
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Es muy importante tener buena comunicación con los jóvenes y adaptar los contenidos de acuerdo al nivel de conocimiento de los alumnos, para partir de algo seguro.

Ser profesor te da la libertad de adecuar tus clases a nuevas formas de enseñanza y profundizar en los contenidos que crees mas importante y que le pueden servir mas en su formación.

Definitivamente todos los días te sorprende o emociona algo que los alumnos hacen, que te comentan o la manera que se comportan. Y el ir viendo como van cambiando y madurando

Es muy importante enganchar al alumno enlazando el tema que estamos viendo, con temas de actualidad, en que le puede servir y ponerle ejemplos.
Es una gran satisfacion ser maestro, interactuar con los alumnos y que tengan la confianza de preguntar en cualquier momento.

Seria muy importante también, que nos dieran cursos de motivación al alumno y de practicas donde se interactue mayormente con el alumno.

Ser maestro significa tener las ganas de interactuar con los jóvenes, respetándolos y sabiéndolos llevar.

Necesitan tener la confianza en el maestro para permitirles aclarar dudas y a veces hasta platicas de otros temas

Es muy importante la comunicación con los alumnos, que todo vaya quedando claro y entendible para asi poder avanzar sin lagunas.

[a10]Es muy importante el tono de voz, que usamos y la energía que proyectamos

[a11]Eres dueño de tu clase y tu decides como manejarlo de acuerdo al tipo de alumnos que te tocan y al nivel intelectual que traen.

Ser profesor es una profesión muy completa, ya que debemos de implementar diferentes formas de enseñar y saber tratar al alumno para engancharlo.

Los alumnos llegan a conocer perfectamente cuales son tus limites y como deben actuar

Hay que hacer las clases atractivas para ir enganchando al alumno y tener la paciencia , de quizás tener q volver a explicar de otra manera

Asi es, mucha gente cree que como no traes carros de lujo ni viajas tanto al extranjero, ser docente no deja, pero claro que deja y enriquece demasiado, pues da grandes satisfacciones y te hace sentir muy bien. Es un gran orgullo ser profesor.